NUESTRA HISTORIA

La Respetable Logia Sol Invictus levantó columnas el 24 de junio de 2004 siendo 23 el número de Hermanos fundadores. Desde entonces su actividad masónica no ha cesado, celebrando sus tenidas mensuales de forma regular hasta el presente.
La fecha elegida no fue casual: el 24 de junio, festividad de San Juan Bautista y momento del solsticio de verano, es una de las fechas más señaladas de la tradición masónica. Desde sus orígenes, las logias han celebrado los solsticios como símbolo del ciclo de la luz, idea que también recoge el propio nombre de la Logia, Sol Invictus, el sol que no se rinde y vuelve a salir cada día.
El nombre de la Logia hunde sus raíces en la Antigüedad. Sol Invictus, «el Sol invicto», fue una divinidad solar del Imperio romano cuyo culto elevó a religión oficial el emperador Aureliano en el año 274, consagrándole un gran templo en Roma. Los calendarios romanos del siglo IV sitúan su festividad, el Dies Natalis Solis Invicti o nacimiento del Sol invicto, el 25 de diciembre, en torno al solsticio de invierno, cuando los días vuelven a alargarse y la luz comienza a vencer a la oscuridad. La Masonería, heredera del simbolismo de la luz y de los solsticios, ve en ese sol que renace cada año una imagen del propio trabajo del masón: buscar la Luz, perseverar y no rendirse ante las tinieblas.
Integrada en la Gran Logia de España y trabajando en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, Sol Invictus ha mantenido a lo largo de más de dos décadas el compromiso de sus fundadores: ofrecer en Málaga un espacio de estudio, reflexión y fraternidad abierto a hombres libres y de buenas costumbres, sin distinción de origen, ideas políticas o creencias.

A lo largo de estos años, junto con las actividades filosófico-ritualísticas, Sol Invictus ha tenido una constante actividad filantrópica, ayudando con recursos humanos y económicos allí donde era requerido o cerca de su entorno de influencia. Como hecho singular de esta actividad masónica cabe destacar la creación de la Beca Fulcrum, destinada a estudiantes con escasos recursos económicos.
La Beca Fulcrum, gestionada a través de la Asociación Cultural Fulcrum, ha permitido entregar ayudas a estudiantes de la Universidad de Málaga, en colaboración con su Vicerrectorado de Estudiantes. Para la Logia es una forma concreta de llevar a la práctica uno de sus principios: apoyar la educación y el esfuerzo personal como motores del progreso.

En los últimos años, la actividad altruista ha estado muy ligada al Asilo de los Ángeles, realizándose numerosas donaciones tanto de comida para los residentes como para obras de reforma, reparación de vehículos y material para las instalaciones. Hoy día se puede observar en el oeste lo que fue el Templo que la Logia construyó para nuestras Tenidas y que por motivo de obras de rehabilitación la Logia tuvo que abandonar definitivamente.
Más de veinte años después de su fundación, Sol Invictus sigue trabajando con el mismo espíritu: mantener viva la tradición, acoger a quienes buscan con sinceridad y aportar a Málaga lo mejor de cada uno de sus miembros.

